Edu Moya, el Vikingo extremeño

El nuevo refuerzo de la Academia mostrará todo su “atrevimiento” en la Liga

01/07/2013 | PAGINA SIETE

Tradicionalmente, España nunca había sido un país exportador de futbolistas. La grieta se abrió tras la consecución de la Eurocopa de 2008 y la revalorización del producto español. Desgastado por la crisis, el fútbol abrió un agujero desconocido a Edu Moya: Noruega, donde fue uno de los ídolos del FK Fyllingsdalen, de la segunda División. El Vikingo extremeño , como lo identifica la prensa de su país, será ahora el nuevo refuerzo del club Bolívar.

En enero cumplió 32 años y lo cierto es que a Moya le queda cuerda para rato. Desde pequeño siempre fue un ganador. Lo practicaba todo. Tenis, tenis de mesa, natación, atletismo, ciclismo y fútbol. Siempre se destacaba por encima del resto. Su explosión llegó en categoría cadete, en el EFM Monesterio. En dos temporadas, 73 goles. Y no era delantero. Era el jugador universal. Podía actuar de interior, mediapunta, mediocentro, delantero e, incluso, de defensa. Algo que finalmente descubrió. Horacio Calderón y Juan Ortega fueron sus entrenadores. No les olvida. Los que le apretaron el cinturón antes de afrontar el viaje de su vida.

Vivía el fútbol extremeño su época dorada con Mérida y CF Extremadura cuando los azulgranas quedaron prendidos del chico de Monesterio. Dos magníficos años en la máxima división juvenil sirvieron para entender que tenía madera. Debutó en tercera división con el Extremadura B jugando todos los partidos, con cuatro goles.

Recién cumplidos los 19 años, en la campaña 2000/2001, Ortuondo lo hizo debutar en segunda división, en un Extremadura 0 Lleida 0. Lo hizo como titular, en el carril del 2. Luego firmó por el Tenerife. En tierras canarias se destapó la esencia del extremeño. Sus arrancadas desde el lateral, su pundonor en defensa, su barrido de rivales, su polivalencia, la entrega y carácter, y especialmente, su regularidad, le brindaron en la campaña 2003/2004 la oportunidad de debutar en primera división.

La temporada 2006/2007 siempre será recordada como la primera permanencia histórica del Recreativo de Huelva en primera división. Edu Moya tuvo como mejor socio en el flanco derecho al internacional Santi Cazorla. La regularidad que tuvo estuvo a punto de llevarlo a la selección española, pero luego tuvo un paso poco feliz por el Celta de Vigo donde compartió equipo con el boliviano Juan Manuel Peña.

Un día le llegó una propuesta para jugar en el FK Fyllingsdalen de la segunda división de Noruega y no dudó en hacer valijas para ser figura en dos temporadas. Edu Moya finalizó el campeonato con dos goles en 24 partidos (26 contiene la Liga). Y pese a que allí le adoran "tiene un nuevo sueño": jugar en Sudamérica y nada menos que en la Academia, donde quiere mostrar todo su" atrevimiento y calidad". Está seguro de que en tierra boliviana se hablará nuevamente de un Vikingo extremeño de sangre caliente.

 

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