Otra caída por falta de gol

Con merecimientos no alcanza

16/11/2011 | LA RAZON

La selección nacional cerró la primera parte de las eliminatorias para el Mundial Brasil 2014 con otra derrota, frente a la de Venezuela (1-0), una caída que la coloca -en este cierre de actividad premundialista correspondiente a este año- en el último lugar al cabo de cuatro fechas, con sólo un punto obtenido la semana pasada ante Argentina en Buenos Aires; sin embargo, la sensación que dejó anoche en lo futbolístico fue la de haber mejorado y, por lo que hizo, de haber merecido al menos otro empate.

A Bolivia le faltó lo de siempre cuando juega medianamente bien: el gol, la puntada final, tener mayor precisión en la definición; y aparte, tardó en animarse, porque cuando lo hizo, en la recta final del encuentro (con la entrada también por decisión tardía del entrenador, de Campos y compañía), puso contra las cuerdas a una Vinotinto que no fue gran cosa, al menos no fue aquella selección del resonante triunfo contra Argentina ni la que le empató hace solamente unos días en su cancha a Colombia.

Por eso, porque el rival no era todo lo que se decía de él, y porque Bolivia tuvo un juego progresivo, el resultado parece injusto, aunque ya se sabe que no es con merecimientos con lo que se gana, sino con goles.

Los venezolanos anotaron a los 25 minutos el primero y único gracias a un cabezazo de Vizcarrondo en el área chica boliviana, lo que -aparte de la virtud que pudo tener el zaguero venezolano- supone buscar responsabilidades en la defensa nacional, que lo dejó llegar solo, sin incomodarlo, y en el arquero, porque Arias tuvo una salida, además de tardía, bastante floja.

La pelota parada fue, otra vez -como ante Uruguay-, la que condenó a la selección al resultado adverso, pero la Verde tuvo cuota para ello al no darle una mejor lectura al partido y a sus posibilidades, por haber esperado tanto para pasar a ser la protagonista que fue en esos 25 ó 30 minutos finales.

Antes de sufrir el gol, Bolivia había tenido dos insinuaciones ofensivas, ambas de Martins, y conjuradas por el golero llanero. Y después también, con una pelota de Cardozo que se fue alta desviada por un zaguero.

En el segundo tiempo Venezuela tuvo pocas opciones para liquidar y hacer más convincente su triunfo; más bien Bolivia mereció -cabe recalcar esa palabra- contar con mejor suerte, y con una mejor puntería, porque volvió a costarle cerrar sus llegadas.

Campos estuvo acertado en un tiro libre, pero el arquero Vega le adivinó y sacó el pelotazo con dificultad. Fue la situación más clara como para empatar, que no se dio, y por eso esta despedida de año es más agria que dulce. No es ‘rico' ser último en la tabla.

Destacado - Jhasmani Campos
Jugó poco tiempo, pero el ingreso del volante le dio otra fisononía, más ofensiva, al equipo nacio-nal. Casi logra el empate.

El árbitro - bien
Georges Buckley, primera vez con un partido de esta jerarquía, no tuvo problemas. Hubo enorme cantidad de faltas; leves en su mayoría.

Por una cabeza
Lorenzo Carri

Venezuela tuvo momentos convincentes días atrás, frente a Colombia, pero anoche ganó con estrechez (el cabezazo de Vizcarrondo sumó tres puntos) y mirando y remirando la hora.

Porque después de un primer tiempo sin sobresaltos, el elenco venezolano se dedicó a cuidar el triunfo mínimo; Bolivia entró al terreno rival, y llegó varias veces, aunque nunca encontró la puntada final. Pero ahí se advirtieron los apuros de un dueño de casa al que todavía le faltan varias materias para recibirse de candidato.

En materia de fútbol, no hubo una gran diferencia. Sin lluvia y con lluvia. Fue un partido de esos que pueden tener diferentes resultados, sin que nadie se queje. (En el segundo tiempo, por ejemplo, y ante un despiste de nuestra defensa, Rondón y Maldonado se perdieron un gol cantado).

El primer tiempo fue más parejo de lo que podía suponerse pese a que el local tuvo más el balón, inició (pero pocas veces terminó) numerosos ataques y abusó del ingreso por el medio.

Bolivia, como era previsible, confió en su sector defensivo, esperó (tal vez muy atrás), tuvo más de una recuperación interesante y efectuó -es justo apuntarlo- dos de los mejores remates del periodo: el primero de Martins, a los 12, un zurdazo que el arquero controló con dificultad; y el segundo un disparo de Rudy Cardozo que Vega soltó y Vizcarrondo mandó al córner.

Venezuela (endeble por momentos, con muchas faltas cometidas) exigió dos o tres veces a Arias, pero el arquero nacional perdió en un córner (a los 25) con Vizcarrondo, y el fornido zaguero cabeceó limpiamente a las redes. Larga fue la segunda etapa. Larga y molesta por esa lluvia que dejó algunos charcos y redujo casi a cero el fútbol de toque.

Más larga para los venezolanos, que descubrieron sus flaquezas. Más corta para el elenco verde (anoche de blanco) porque si bien llegó a terreno adversario, no parecía tener otro camino que el centro, el pelotazo, el posible milagro de la pelota parada.

Bolivia volvió al cero. En goles y en puntos. Lo de anoche fue extenuante, sacrificado, pero poco optimista.

Lorenzo Carri
es periodista y estadístico.

Una caída como la de 1981

Otro uno a cero
Como hace 30 años: el 15 de marzo de 1981, Venezuela le ganó por primera vez a Bolivia por un torneo clasificatorio para el Mundial. Y fue por el mismo marcador de anoche, con un tanto de Pedro Acosta.

Por cuarta vez
La derrota de anoche en San Cristóbal fue la cuarta consecutiva sufrida por la selección nacional en tierra venezolana y por el certamen eliminatorio: se repitieron -aunque con cifras diferentes- los contrastes de los años 2000, 2003 y 2007.

Raldes, 63 veces
Volvió el capitán Ronald Raldes como titular después de un partido de suspensión por amarillas, y jugó su cotejo número 63 con la camiseta nacional (también fue su encuentro número 35 en eliminatorias).

 

Periodista:Ramiro Siles

 

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