Bolivia, débil atrás

A los 3 minutos ya perdía Bolivia. Los goles de Cardozo y Martins disimularon la caída

08/10/2011 | La Razon

La selección cayó en su debut en las eliminatorias mundialistas a manos de Uruguay (4-2), aunque logró aminorar el dolor de la derrota con ráfagas de buen fútbol y los goles de Cardozo y Martins, tarea con la que además evitó la que pudo haber sido una caída más contundente.

Si hay que hallar una explicación a lo ocurrido ayer en el Centenario de Montevideo, lo que más salta a la vista son los errores defensivos bolivianos en situaciones de pelota parada o centros al área, que marcaron la derrota más que las virtudes de los charrúas, reconocidos por su capacidad de definición.

A partir de los 3 minutos, cuando Forlán cobró un tiro de esquina, Cavani ‘peinó' de cabeza y Suárez alcanzó a rematar de media vuelta, logrando la apertura de la cuenta, toda pelota que llegaba de esa manera al área boliviana era para que la zaga sufriera y tuviera complicaciones.

Uruguay se afirmó gracias a ese ‘gol de camarín' y apeló, como se presumía, a su tridente ofensivo Suárez, Cavani y Forlán; sin embargo, en el juego con pelota al piso o en la búsqueda de llegar al área de Bolivia de otra manera que no fuera el pelotazo, tuvo complicaciones por los esfuerzos defensivos bolivianos expresados de mitad de cancha para atrás.

La selección se repuso del golpe inicial e intentó salir a jugar de igual a igual, a eso se atribuye que Cardozo hubiera logrado el empate a los 18' tras una magnífica habilitación de Robles, en una acción en la que el de Bolívar definió por encima del golero Muslera.

Hubo momentos en que Uruguay lució descontrolado por el gol en contra y aunque tenía el balón lo perdía rápido ante la presión que ejercía Bolivia.

Uruguay encontró otra vez el gol aceptando un regalo del árbitro, que cobró en mitad del terreno boliviano una falta inexistente. De cobrarla se hizo cargo Forlán, cuyo centro al corazón del área nacional fue cabeceado por Lugano ante la nula tarea defensiva de los verdes (25').

Los charrúas reforzaron su diferencia en la única jugada bien trabajada por su juego colectivo, fue a los 34' cuando Pérez, tras ‘robar' el balón en el medio sector, se escapó por la banda y centró al área para que Cavani, lanzado en ‘plancha', anotara de cabeza.

Al volver tras el descanso las limitaciones defensivas en Bolivia seguían, lo hizo notar una falsa salida de Arias a los 45 segundos. Y fue Arias el que contribuyó al cuarto tanto en otra pelota parada: el guardameta no pudo atraparla y como se le escurrió, por detrás llegó Lugano para el 4-1 (26').

Definido como estaba el partido pudo llegar el quinto tanto de Uruguay (Flores salvó en la línea la más clara situación), pero fue Bolivia el equipo que en esa recta final mostró su inconformismo, Cardozo manejó los hilos, Martins estuvo a punto de concretar un gol (salvó Muslera) y finalmente -de penal- puso el 4-2 definitivo (42') luego de una jugada en la que Peña lo inventó todo para que el árbitro creyera que hubo falta.

La selección dejó atrás el debut y la previsible derrota ante el campeón de América, y debilidades defensivas aparte, ahora se tiene que meter en el martes, y es cuando no tiene que fallar.

Destacado - Rudy Cardozo
La perfecta definición no fue lo único, también mostró algo de talento. Él y el luchador Martins fueron lo mejor de Bolivia
El árbitro - regular
Carrillo regaló un tiro libre y Uruguay lo aprovechó para el 2-1. Y también regaló un penal para que Martins hiciera el 4-2

La Verde rompe dos rachas negativas

Marcelo Martins (de penal) logró su noveno gol con la camiseta nacional, y el octavo en partidos de eliminatorias.
Ya había convertido dos frente a los uruguayos cuando jugaron en La Paz (2008). Por su parte, Rudy Cardozo consiguió su segundo tanto en la selección (anotó en el amistoso ante Perú, en Lima), y fue su primer grito en un encuentro de este tipo.

Ese tanto del jugador de Bolívar rompió una doble sequía: por una parte, desde 1993 que Bolivia no le hacía goles en visitas a Uruguay por las eliminatorias; por otra, más de tres años pasaron desde el último gol boliviano como visitante en eliminatorias (6 de septiembre de 2008 por Joaquín Botero, ante Ecuador, en Quito)

Van 39 cotejos sin ganar afuera

Última vez, en 1993
La derrota de ayer actualiza una cifra poco grata: van 39 partidos de eliminatorias en los que nuestro equipo no gana en el extranjero: cinco empates (ante Ecuador, Venezuela, Chile, Perú y Brasil) y 34 derrotas. El último triunfo fuera de casa ocurrió el 18 de julio de 1993, con goleada (7-1) ante Venezuela del plantel que dirigía Azkargorta.
Vaca llega a 55
Joselito Vaca -que entró en el segundo tiempo- jugó su partido número 55 en la selección: 28 de ellos fueron encuentros de eliminatorias.

Tres debutantes
Ayer debutaron defendiendo la camiseta de la selección en cotejos de eliminatorias, Edivaldo Rojas, Alcides Peña y Rudy Cardozo. El de Bolívar contribuyó además con un gol.

El partido se definió en la primera etapa

Se temió lo peor cuando Uruguay marcó tres tantos en el primer tiempo: nunca, con anterioridad, en un cotejo de estos certámenes, había tenido tanta efectividad frente a Bolivia.

Tanto el 2003 como el 2007, cuando hizo cinco tantos y esos encuentros terminaron a favor de los charrúas 5-0, el equipo uruguayo solamente había logrado dos en los primeros periodos. Los tres de ayer en la primera mitad fueron atribuibles precisamente a las fallas de la defensa, por lo menos dos de ellos.

El primero fue una desatención. Una de las bases para evitar que Uruguay llegara a hacer daño era estar bien concentrado, sin embargo, en el córner cobrado por Forlán, Cavani ‘peinó' la pelota sin interferencia y Suárez remató de media vuelta, también sin marca.

Antes de que llegara el segundo charrúa (Cardozo logró el empate boliviano) Cavani tuvo otra opción al recibir con comodidad la pelota en el área, tardó un poco en la definición y al intentar hacer una jugada más, Raldes que regresaba logró impedir la definición.

Después apareció la falta inventada por Carrillo que los uruguayos la aprovecharon: Forlán lanzó un centro al área y Lugano cabeceó elevándose solo, sin que nadie le incomodara (fue un gol muy similar al que Uruguay le hizo a Bolivia en 1993, el del 2-1).

El cuarto tanto también fue por el mismo problema, nadie de Bolivia despejó, Arias falló y Lugano estuvo ahí. "Haber perdido por cuatro goles en balones aéreos y tres de ellos a balón parado me deja angustiado", admitió Quinteros.

De charcos y chascos
Lorenzo Carri

El primer chasco correspondió a las imágenes televisivas que nos robaron una etapa (ya se sabrá quién fue el culpable) y nos brindaron un segundo tiempo que no fue lo mejor de la película.

Los charcos estuvieron ahí, en el campo del Centenario, y fueron malos para unos y para otros que, sin embargo, no dejarán de citar la excelente excusa. Pero los charcos que originaron ese terreno calamitoso no fueron suficientes para el otro chasco, ese partido donde el local -que ganaba tres-uno en el primer tiempo que no vimos- volvió a demostrar que en fútbol no es oro todo lo que reluce: los celestes rifaron pases de cinco metros, revolearon balones, corrieron detrás de los jugadores del equipo boliviano, cometieron faltas innecesarias y terminaron regalándole un penal al equipo nacional.

No es oro todo lo que reluce, y esta eliminatoria (apuesto dos salteñas) va a tener muchos partidos oscuros como el de ayer.

Habrá que agradecerles a compañeros como Juan Carlos Costas, Grover Echavarría, y otros colegas que hicieron el esfuerzo de ir a Montevideo, porque (la radio no morirá nunca) nos dieron pistas sobre lo sucedido en un primer tiempo que, ahora lo sabemos, definió el cotejo.

Supongo que, para nuestro equipo, la segunda etapa fue más cómoda. Los uruguayos no llegaron tanto -aunque un tiro libre permitió el cuarto- y entonces el equipo verde, con la inyección de Joselito Vaca y Alcides Peña, se dio el gusto de trabajar en campo contrario, gestar algunos ataques de riesgo (hubo un soberbio cabezazo de Martins que Muslera desvió con esfuerzo) y, finalmente, conseguir el penal a través de Peña.

Es posible que el tres-uno de la primera parte no fuese excesivo (me baso en opiniones de los colegas presentes), pero el cuatro-dos final le puso cierta sinceridad al cotejo.

Como conclusión de charcos y chascos: Uruguay no es el lobo feroz de este torneo clasificatorio, y nuestro plantel tendrá que revisar algunas ideas sobre defensa, medio campo, ojo, medio campo, y ataque.

Lorenzo Carri
es periodista y estadístico.

 

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